No me quejo, lo tuve cerca por 40 años a pesar de su lejania física ya que se movia por el mundo, aunque siempre compartiéndonos sus aventuras, ideas y visiones. El día llegó en que decidió irse aun mas lejos y para siempre. Se fue buceando en el mar de Honolulu, haciendo lo que más disfrutaba.
Ese día fatidico me destruyó completamente, ya no soy la misma, se fueron las ambiciones, el ego, los deseos, las insatisfacciones. Solo permanece el amor, la relación con sus hermanos, mis otros hijos amados, la humildad, la gratitud por haberlo conocido y compartido con él y la esperanza de volver a encontrarlo.
De regalo me dejó la aceptación, la comprensión y la capacidad de ponerme al servicio de los demás tomando solo lo que la vida quiere entregarme.
También dejó sus fotografías, sus dichos, su filosofía de vida y sus amigos.
He acompañado y cuidado a su padre, Aldo papá, con renovada entrega desde su partida y he compartido con él el dolor por nuestro hijo y la necesidad de transformar este vacío en un despliegue de su paso por nuestra vida que lo refleje y nos permita seguir honrándolo.
Sus cajas de fotos, sus memorias y discos han estado guardados por más de 3 años, sin que nos atreviéramos a perturbarlos, hasta que su hermano Pablo las revisó y planteó que a mucha gente le produciría alegría ver sus fotos e incluso tenerlas.
Con esa idea en mente nació este proyecto de Memoria que desde un inicio ha tenido colaboración mágica y ha servido para devolvernos la motivación a su padre y a mi.
Con ayuda de mi propio asistente virtual, GALILEIO, generé un plan de trabajo para hacer una exposición de su material y para el financiamiento estoy recibiendo las donaciones de sus amigos mas cercanos.
Con este blog relataré la travesía que concluirá, si Dios así lo quiere, con una hermosa exposición para el aniversario numero 4 de su partida.
Gracias @ConstanzaSorolla, @Juane, @AndresBaher, @AndreaBallart, @CoteJahn, @TomasNeira, @GonzaloReuter, @NicoGarcia