Siempre con su cámara fotográfica.
Cada imagen en este sitio es un fragmento de su mirada sobre el mundo. Es un homenaje a su libertad, a la amistad, a la humanidad luminosa que él encarnaba. En ellas hay caminos, rostros, paisajes y risas que se niegan a desaparecer. Compartimos el archivo fotográfico que nos legó con sus amigos y seres queridos.
Estudió fotografía con Bob Borowic y le ofrecieron viajar como corresponsal a una edad muy temprana. No tuvo nuestro permiso (padres) no obstante se las arregló para hacer diversos viajes en los que capturó hermosas imágenes.
Hemos dedicado meses a este proyecto de recuperación de sus fotos lo que nos ha permitido estar con él y conocerlo de nuevo en esos espacios que fueron solo suyos. Estamos muy agradecidos de esta segunda oportunidad de acompañarlo, nos ha llenado la vida y traído una alegría insesperada.
